10/06/2026
Ser considerado clase media en la Ciudad de Buenos Aires es cada vez más costoso. De acuerdo con el último relevamiento oficial, una familia tipo integrada por dos adultos y dos hijos necesitó ingresos mensuales por $2.450.044,54 durante mayo de 2026 para ubicarse dentro de ese sector.
La cifra refleja el impacto sostenido del aumento del costo de vida en Argentina y marca un nuevo desafío para miles de hogares que buscan sostener su nivel de ingresos frente a la inflación.
La canasta que determina el umbral de la clase media porteña registró un incremento del 2,6% respecto de abril.
Uno de los principales factores detrás de la suba fue el aumento de los alimentos y bebidas, que avanzaron un 2,8% durante el mes. Entre los productos con mayores incrementos se destacaron las verduras, tubérculos y legumbres, con una suba del 14,5%, seguidos por leche, lácteos y huevos, que aumentaron 3,7%.
También registraron aumentos el pan y los cereales, mientras que las frutas mostraron una baja del 3,4%, lo que contribuyó a moderar parcialmente el incremento general.

El aumento del costo de vida volvió a elevar el ingreso necesario para integrar la clase media porteña.
El informe también estableció los distintos umbrales de ingresos que determinan la posición económica de una familia en la Ciudad de Buenos Aires.
Para integrar los sectores considerados acomodados, un hogar necesitó ingresos superiores a $7.840.142,52 mensuales, equivalentes a más de cuatro canastas de clase media.
En tanto, las familias catalogadas como de clase media frágil requirieron ingresos de al menos $1.960.035,63.
Por debajo de ese nivel aparecen los hogares considerados no pobres vulnerables, que necesitaron ingresos mínimos de $1.549.224,97 para evitar caer en la pobreza.
Según el relevamiento, una familia fue considerada pobre cuando percibió ingresos de entre $844.145,73 y $1.549.224,96 durante mayo.
Por su parte, los hogares con ingresos inferiores a $844.145,72 fueron clasificados dentro de la categoría de indigencia.
Estos indicadores permiten medir el impacto de la evolución de precios sobre los distintos sectores sociales y funcionan como referencia para evaluar la situación económica de los hogares argentinos.
El próximo informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) será clave para conocer la evolución de los precios a nivel nacional.
Los analistas esperan que la inflación de mayo muestre una desaceleración respecto de meses anteriores, impulsada por una menor presión de los productos estacionales.
Sin embargo, la evolución futura de las canastas básicas determinará si esa moderación logra reflejarse en una reducción del costo necesario para acceder a la clase media en Buenos Aires.
Los datos muestran que pertenecer a la clase media en la Ciudad de Buenos Aires exige ingresos que quedan fuera del alcance de una gran parte de los trabajadores argentinos. Aunque la inflación presenta señales de desaceleración, el costo acumulado de bienes y servicios continúa elevando los umbrales de ingreso necesarios para sostener un nivel de vida considerado medio. La evolución de los salarios y de la actividad económica será determinante para definir si más familias logran mantenerse dentro de este segmento o continúan desplazándose hacia categorías de mayor vulnerabilidad.
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