24/06/2026
La nueva concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay volvió a encender la polémica en Argentina. La CTA Autónoma de la Provincia de Buenos Aires denunció que el Gobierno nacional entregó a operadores privados un negocio que, según sus estimaciones, podría generar cerca de 400.000 millones de dólares durante los 25 años que durará la concesión otorgada a la empresa belga Jan de Nul y su socia argentina Servimagnus.
La central sindical encabezada por Oscar de Isasi cuestionó la decisión oficial y sostuvo que la medida representa la continuidad de un modelo de privatización iniciado durante la década de 1990, al considerar que el Estado pierde el control de una infraestructura clave para la economía argentina.
El Gobierno nacional adjudicó la operación de la vía navegable troncal Paraná-Paraguay hasta 2051. A cambio del cobro de peajes a las embarcaciones que transitan por el corredor fluvial, las empresas concesionarias deberán asumir las tareas de dragado, balizamiento, señalización y mantenimiento.
La Hidrovía es considerada una de las infraestructuras más importantes de Argentina y Sudamérica, ya que por ella circula aproximadamente el 80% de las exportaciones argentinas de granos y derivados agroindustriales.
Desde la CTA bonaerense sostienen que la decisión fortalece el control privado sobre una ruta estratégica para el comercio exterior y limita la capacidad del Estado para intervenir en la administración de recursos considerados fundamentales para el desarrollo nacional.

La Hidrovía Paraná-Paraguay concentra cerca del 80% de las exportaciones argentinas de granos y derivados agroindustriales.
El secretario general de la CTA Autónoma bonaerense, Oscar de Isasi, afirmó que el Estado debería recuperar el manejo del dragado, el balizamiento, los peajes y el control de los puertos vinculados a la Hidrovía.
Según la organización sindical, la gestión estatal permitiría una mejor distribución de la riqueza generada por el comercio exterior y fortalecería sectores estratégicos de la economía nacional.
Además, la central obrera ratificó su respaldo a la construcción del Canal Magdalena, una obra impulsada desde distintos sectores políticos y sindicales como una alternativa para consolidar una salida soberana al mar y reducir la dependencia de rutas controladas por operadores privados.
Uno de los principales cuestionamientos de la CTA apunta al volumen económico que mueve la Hidrovía. Según sus cálculos, la concesión podría representar una facturación anual superior a los 15.700 millones de dólares para la empresa adjudicataria.
A partir de esa estimación, la organización sostuvo que el negocio podría alcanzar cerca de 400.000 millones de dólares durante todo el período de concesión.
Para los dirigentes sindicales, esos recursos podrían destinarse al financiamiento de infraestructura, producción, empleo y políticas públicas si la administración permaneciera bajo control estatal.

Sectores sindicales impulsan el Canal Magdalena como una alternativa para fortalecer la soberanía logística y marítima argentina.
La adjudicación también estuvo rodeada de controversias. Antes del cierre del proceso licitatorio, una denuncia impulsada por la Fundación por la Paz y el Cambio Climático vinculó a la empresa Jan de Nul con funcionarios y asesores del Gobierno nacional.
La presentación judicial mencionó al ministro de Economía, Luis Caputo, al asesor presidencial Santiago Caputo, al titular de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Arreseygor, y al Grupo Neuss.
Hasta el momento, las acusaciones no derivaron en resoluciones judiciales que alteren el proceso de adjudicación.
Jan de Nul también resultó adjudicataria recientemente de trabajos de dragado en el Puerto de Buenos Aires, consolidando su presencia en obras estratégicas vinculadas al sistema logístico argentino.
La discusión sobre la Hidrovía excede el plano técnico y se transformó en un debate político de fondo sobre el rol del Estado en sectores estratégicos.
Mientras el Gobierno sostiene que la participación privada garantiza inversiones, eficiencia y mantenimiento de la infraestructura, sectores sindicales y organizaciones vinculadas al desarrollo nacional consideran que la administración estatal permitiría capturar mayores recursos para financiar políticas productivas.
La relevancia de la Hidrovía es central para la economía argentina debido a que concentra gran parte de las exportaciones agroindustriales y constituye una de las principales fuentes de ingreso de divisas para el país.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.