El presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Nicolás Bronzovich, ratificó que el Gobierno nacional continuará con el relevamiento de las tierras del organismo y no descartó nuevas desafectaciones de inmuebles que, según sostuvo, no estén destinados a actividades científicas o tecnológicas. Además, defendió el proceso de retiros voluntarios, al afirmar que permitirá "redoblar esfuerzos" para fortalecer la investigación y la innovación en Argentina.
Nicolás Bronzovich sobre el futuro del INTA
Durante una entrevista concedida tras participar en la Exposición Rural de Palermo, Bronzovich indicó que ya fueron desafectadas unas 15.000 hectáreas, equivalentes a cerca del 10% de las tierras que administraba el organismo.
Según explicó, el objetivo es conservar únicamente aquellas superficies que tengan un uso directo para la investigación, el desarrollo tecnológico o la extensión agropecuaria. En ese sentido, sostuvo que alrededor de 50.000 hectáreas cumplen actualmente con esa función, mientras que el resto será evaluado.
El funcionario afirmó que la prioridad es destinar más recursos a la investigación y menos al sostenimiento de actividades productivas, al considerar que la producción corresponde al sector privado y la investigación al organismo público.
Bronzovich confirmó que 887 trabajadores adhirieron al programa de retiros voluntarios impulsado por el Gobierno
Los retiros voluntarios y la reducción de personal en el INTA
Bronzovich confirmó que 887 trabajadores adhirieron al programa de retiros voluntarios impulsado por el Gobierno, lo que redujo la planta del INTA a aproximadamente 5.000 empleados.
El presidente del organismo aseguró que, por el momento, no está previsto lanzar un nuevo plan de reducción de personal y remarcó que el desafío será mejorar la articulación del instituto con universidades, organismos científicos y otros actores vinculados a la innovación tecnológica.
La discusión por las tierras del INTA
La revisión del patrimonio inmobiliario del INTA generó cuestionamientos desde distintos sectores vinculados al ámbito científico y agropecuario.
Mientras el Gobierno sostiene que parte de las tierras no tienen un uso específico para investigación, organizaciones y especialistas cuestionan ese diagnóstico y advierten sobre el posible impacto que una reducción del patrimonio podría tener en proyectos científicos, experimentales y de extensión rural.
El debate también se instaló por las versiones que señalan un posible interés inmobiliario sobre algunos de los predios que podrían ser desafectados, una hipótesis que ha sido mencionada por sectores críticos a la medida.
¿Qué impacto político puede tener la decisión del Gobierno?
La continuidad del proceso de revisión de tierras y la reducción de personal en el INTA mantienen abierto uno de los frentes de mayor tensión entre el Gobierno nacional y parte del sistema científico y tecnológico argentino. El futuro del organismo dependerá de cómo avance la reorganización anunciada y de las decisiones que adopte la administración nacional sobre el patrimonio y el funcionamiento del instituto en los próximos meses.