29/05/2026
Los gremios docentes y nodocentes de las universidades públicas de Argentina realizarán este viernes un nuevo paro nacional de 24 horas en reclamo de una recomposición salarial urgente y la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. La medida impactará en decenas de casas de estudio y forma parte de un plan de lucha que se extenderá durante las próximas semanas.
Las organizaciones sindicales denuncian una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores universitarios y advierten sobre el deterioro presupuestario que atraviesa el sistema de educación superior.
¿Paro universitario: qué reclaman los gremios?
La medida de fuerza fue convocada por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) y cuenta con el respaldo de la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN), que nuclea al personal nodocente.
Según las organizaciones gremiales, los salarios universitarios acumulan 18 meses consecutivos de caída frente a la inflación. Además, sostienen que desde noviembre de 2023 los ingresos perdieron más de un tercio de su capacidad de compra.
En ese contexto, exigen la reapertura inmediata de las paritarias y la implementación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, una norma que consideran clave para garantizar el funcionamiento de las universidades públicas.
El secretario general de FEDUN, Daniel Ricci, afirmó que los docentes necesitan una recomposición salarial superior al 50% para recuperar el poder adquisitivo perdido durante la actual gestión nacional.
También reclaman la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario para garantizar el funcionamiento del sistema.
¿Qué universidades serán afectadas por el paro?
La protesta tendrá alcance nacional y afectará el normal desarrollo de actividades académicas, administrativas y de investigación en instituciones de todo el país.
Entre las universidades alcanzadas figuran la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), la Universidad Nacional de Salta (UNSa), la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) y la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ), entre otras.

La CONADU Histórica, por su parte, mantiene una huelga iniciada días atrás y ratificó la continuidad de las medidas de protesta.
¿Financiamiento universitario y tensión con el Gobierno?
El conflicto entre los gremios universitarios y el Gobierno nacional se profundizó tras las sucesivas movilizaciones realizadas en defensa de la universidad pública.
En las últimas semanas, estudiantes, docentes, investigadores y trabajadores nodocentes participaron de marchas federales, clases públicas y distintas acciones de visibilización para reclamar mayores recursos para las instituciones educativas.
Además, estudiantes de colegios preuniversitarios dependientes de la UBA llevaron adelante tomas y protestas en reclamo de mayores partidas presupuestarias.
Las organizaciones sindicales sostienen que el financiamiento actual resulta insuficiente para garantizar el normal funcionamiento de las universidades y alertan sobre las dificultades para sostener actividades académicas, científicas y de extensión.
¿Cómo seguirá el plan de lucha universitario?
Lejos de concluir con el paro de este viernes, los gremios anunciaron una nueva etapa de protestas para las próximas semanas.
A partir del 1 de junio comenzará una campaña nacional que incluirá clases públicas, abrazos simbólicos, actividades de difusión y protestas en distintos campus universitarios del país.
El objetivo será mantener visible el reclamo por salarios y presupuesto mientras continúan las negociaciones con el Gobierno nacional.

¿Cuál es el impacto político del conflicto universitario?
La disputa por el financiamiento universitario se convirtió en uno de los principales focos de tensión entre la comunidad educativa y la administración de Javier Milei.
El conflicto trasciende la cuestión salarial y se instaló como un debate sobre el futuro de la educación superior pública en Argentina. La masividad de las movilizaciones realizadas durante los últimos meses mostró que el reclamo logró sumar respaldo de amplios sectores sociales, académicos y políticos.
La evolución de las negociaciones y la respuesta oficial podrían resultar determinantes para el clima político y educativo durante el segundo semestre del año.
¿Qué significa esto para el Gobierno?
La continuidad del conflicto universitario representa un desafío para la gestión nacional en un sector históricamente sensible para la opinión pública. La falta de acuerdos salariales y presupuestarios podría profundizar las medidas de fuerza y aumentar la presión política sobre el Ejecutivo.
¿Cómo puede impactar en los próximos días?
Si no se producen avances en las negociaciones, los gremios anticipan una escalada de protestas con nuevas jornadas de paro, clases públicas y movilizaciones en universidades de todo el país, lo que podría afectar el desarrollo normal del calendario académico.
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