05/08/2026
La histórica empresa textil Sabri, ubicada en la ciudad de Recreo, provincia de Catamarca, despidió a 80 trabajadores mediante mensajes enviados por WhatsApp, una modalidad que generó cuestionamientos por parte de los empleados y sus representantes legales. La compañía, proveedora de marcas internacionales como Zara y Puma, sostuvo que la decisión responde a una reorganización interna provocada por la crisis que atraviesa la industria textil argentina y afirmó que, por el momento, no evalúa el cierre definitivo de la planta.
Fundada en 1984, Sabri llegó a convertirse en uno de los principales empleadores de Recreo, con más de 350 trabajadores durante sus años de mayor actividad. Sin embargo, tras las últimas desvinculaciones, la planta pasó de contar con alrededor de 140 empleados a mantener apenas unos 30 trabajadores activos.
La empresa explicó que la reducción de personal responde a una combinación de factores económicos, entre ellos la caída del consumo interno, el incremento de las importaciones y la desaparición de proveedores nacionales de hilados, lo que afectó su estructura productiva y financiera.
Además, señaló que los extensos plazos de pago de las grandes cadenas comerciales, que oscilan entre 30 y 90 días, profundizaron los problemas de liquidez.
Uno de los aspectos que más polémica generó fue la forma elegida para comunicar las cesantías. Según denunciaron los trabajadores, las notificaciones llegaron mediante mensajes de WhatsApp y no a través de telegramas laborales, como establece el procedimiento habitual.
Los abogados que representan a los despedidos cuestionaron esta modalidad y sostuvieron que podría buscar demorar el cumplimiento de las obligaciones legales derivadas de las desvinculaciones.
A las cesantías se sumaron denuncias por atrasos en el pago de salarios, condiciones laborales deficientes y exigencias de producción que, según los trabajadores, se venían agravando desde hacía varios meses.

La empresa Sabri aseguró que los 80 despidos forman parte de una reorganización interna y afirmó que, por el momento, no evalúa el cierre definitivo de la planta.
Tras la repercusión pública de los despidos, Sabri difundió un comunicado firmado por Martín Brieva, representante del directorio, en el que negó que exista una decisión de cerrar la fábrica.
"Queremos ser claros: el cierre no es hoy una decisión adoptada ni el objetivo que persigue esta empresa", señaló la firma, que calificó la reducción de personal como una "medida de reorganización profundamente dolorosa".
La empresa sostuvo que el objetivo es sostener la continuidad de la actividad en un contexto económico complejo para la industria textil.
El caso de Sabri se suma al difícil panorama que atraviesa el sector textil en Argentina. De acuerdo con datos difundidos por entidades del sector, durante el último año cerraron 330 fábricas, la producción registró una caída interanual del 25,6% y se perdieron 15.468 puestos de trabajo formales.
Asimismo, la actividad opera con un nivel de utilización de la capacidad instalada cercano al 42,2%, mientras que la inversión en maquinaria también mostró una fuerte retracción durante el primer semestre del año.
En este contexto, los trabajadores despedidos aguardan una audiencia de conciliación en el Ministerio de Trabajo de Catamarca, mientras persiste la incertidumbre sobre el futuro de la planta y del empleo en Recreo.
Los despidos en Sabri reflejan las dificultades que enfrenta una parte de la industria manufacturera vinculada al mercado interno. La combinación de menor demanda, mayores costos financieros y cambios en el esquema comercial continúa impactando sobre el empleo formal, mientras crece la preocupación por la continuidad de empresas históricas del sector textil y por el futuro de miles de trabajadores en distintas provincias argentinas.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.