14/08/2026
Los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) volvieron a poner el costo de vida en el centro de la agenda sindical. En julio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un aumento mensual del 2,1%, acumuló 19,3% en los primeros siete meses del año y alcanzó una variación interanual del 33,8%.
En paralelo, la Canasta Básica Total (CBT), utilizada para determinar la línea de pobreza, aumentó un 2,2% durante julio. Para una familia tipo de cuatro integrantes, el costo llegó a $1.564.715,90, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que establece el umbral de indigencia, alcanzó los $708.016,24.
Según el informe técnico de valorización de las canastas del Gran Buenos Aires, una familia compuesta por un varón de 35 años, una mujer de 31 y dos hijos de 6 y 8 años necesitó $1.564.715,90 durante julio para cubrir la Canasta Básica Total.
Ese monto representa el umbral utilizado para determinar si un hogar se encuentra por debajo de la línea de pobreza.
La Canasta Básica Alimentaria, en tanto, registró un incremento mensual del 2,6% y alcanzó los $708.016,24 para el mismo grupo familiar. Esta medición establece el valor de los alimentos necesarios para cubrir los requerimientos nutricionales mínimos.
La evolución interanual también mostró aumentos superiores al IPC general: la CBT avanzó 36,1%, mientras que la CBA acumuló una suba del 37,4%, frente al 33,8% registrado por la inflación general.
El dato general del IPC fue del 2,1%, aunque algunos rubros registraron incrementos superiores.
Recreación y Cultura tuvo la mayor variación mensual, con un 5%, en un período marcado por la estacionalidad de las vacaciones de invierno. Le siguieron Restaurantes y Hoteles, con un 2,8%, y Salud, con un 2,5%.
En Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, el incremento nacional fue del 2%. Sin embargo, algunos productos tuvieron aumentos significativamente mayores.
En el Gran Buenos Aires, las verduras, tubérculos y legumbres aumentaron 9% durante julio. Los productos lácteos y huevos subieron 3,4%, mientras que pan y cereales registraron un incremento del 1,7%.
También se observaron aumentos de hasta 5,2% en algunas variedades de quesos de consumo popular.

La Canasta Básica Alimentaria, en tanto, registró un incremento mensual del 2,6%.
Los servicios regulados también aportaron presión sobre el presupuesto de los hogares.
El transporte público registró un incremento del 5% en el Gran Buenos Aires y del 8,3% en Cuyo, según los datos citados en el informe.
Los alquileres, por su parte, aumentaron un 3,9% mensual y acumularon una suba del 44,1% en la región metropolitana durante 2026.
La evolución de estos gastos tiene un impacto directo sobre los ingresos disponibles de los hogares, particularmente entre los trabajadores cuyos salarios se actualizan mediante negociaciones colectivas.
El aumento de la Canasta Básica Total por encima del IPC interanual vuelve a colocar el poder adquisitivo en el centro de las discusiones salariales.
Con una inflación acumulada del 19,3% durante los primeros siete meses del año y un incremento de la Canasta Básica Alimentaria del 20,1% desde diciembre, los sindicatos deberán afrontar nuevas revisiones de los acuerdos salariales durante el tercer cuatrimestre.
La evolución de la CBT se convierte así en una referencia para las organizaciones sindicales que buscan evitar que los salarios queden rezagados frente al costo de los bienes y servicios necesarios para sostener un hogar.
En ese escenario, las negociaciones paritarias podrían incorporar reclamos de actualización, cláusulas de revisión o sumas fijas, de acuerdo con las estrategias que adopte cada organización sindical.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.