23/07/2026

En movilización

Cargill paralizó su planta en Arribeños y dejó sin trabajo a 30 camioneros


La multinacional agroexportadora Cargill suspendió por completo las operaciones de su planta acopiadora en Arribeños, partido de General Arenales, y dejó sin su principal fuente de ingresos a 30 camioneros independientes de la localidad. La decisión profundizó un conflicto que los transportistas mantienen desde hace diez meses y que en las últimas semanas había incluido un acampe pacífico frente al predio.

El cierre de la planta también impacta sobre la economía regional, ya que la actividad de los transportistas sostiene a comercios, talleres mecánicos, proveedores de insumos y otros servicios vinculados a la cadena agroindustrial de la zona.

El conflicto entre Cargill y los camioneros de Arribeños

El reclamo de los transportistas se centra en el sistema de intermediación utilizado para la asignación de cargas. Según denunciaron los trabajadores, un operador vinculado a la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (CATAC) intervenía en la logística sin contar, de acuerdo con su versión, con un contrato formal ni brindar un servicio logístico efectivo.

El vocero de los camioneros, Cristian Cardoso, sostuvo que las 30 familias transportistas decidieron dejar de trabajar bajo ese esquema debido a las condiciones que consideraban desfavorables.

"Ese personaje operaba como intermediario sin un contrato activo ni un servicio logístico real. Las 30 familias fleteras decidieron abrirse de esa persona porque sufrían condiciones desfavorables, pero al hacerlo se quedaron automáticamente sin trabajo", afirmó Cardoso a medios locales.

La planta de Cargill en Arribeños suspendió sus operaciones y dejó sin su principal fuente de ingresos a 30 camioneros independientes de la localidad.

Los transportistas denuncian una comisión del 3% y piden diálogo

El conflicto se profundizó cuando los camioneros rechazaron una propuesta para continuar prestando servicios que, según denunciaron, exigía mantener el pago de una comisión del 3% al intermediario.

Los trabajadores calificaron ese porcentaje como una comisión informal y rechazaron continuar operando bajo esas condiciones. Tras la negativa, Cargill suspendió las asignaciones de fletes a los transportistas locales que históricamente trabajaban para la planta de Arribeños.

Los camioneros cuestionan que la empresa utilice el principio de libre contratación para justificar la interrupción de las operaciones y advierten que la decisión no solo afecta a los transportistas, sino también a toda la economía de General Arenales.

El cierre de la planta de Cargill impacta en la economía regional

La paralización de la planta acopiadora genera preocupación en una zona donde la actividad agroindustrial tiene un fuerte impacto sobre el empleo y el movimiento comercial.

Los trabajadores sostienen que el conflicto afecta de manera directa a 30 familias y, de manera indirecta, a mecánicos, comercios, proveedores de insumos y otros actores que dependen de la circulación de camiones y de la actividad de la planta.

Además, los transportistas buscan evitar que la disputa termine perjudicando a los productores agropecuarios de la zona. Por ese motivo, remarcaron que su reclamo se desarrolla de manera pacífica y que no tienen previsto realizar bloqueos agresivos ni acciones de intimidación contra quienes deban concurrir al predio de Cargill.

El conflicto entre Cargill y los transportistas locales lleva diez meses y ya impacta sobre la actividad económica de General Arenales.

Los camioneros reclaman una mesa de negociación con Cargill

Ante la escalada del conflicto, los representantes de los transportistas solicitaron la conformación de una mesa de negociación orgánica, pacífica y transparente.

El objetivo es discutir las condiciones para retomar la actividad, revisar el esquema de intermediación y encontrar una solución que permita garantizar la continuidad laboral de los camioneros de Arribeños sin afectar la actividad productiva de la región.

Por el momento, el cierre de la planta de Cargill mantiene en alerta a los trabajadores y genera preocupación por el impacto que la paralización puede tener sobre la economía local.

El impacto del conflicto en Cargill

La disputa en Arribeños muestra cómo un conflicto vinculado a la contratación y a los intermediarios puede extenderse rápidamente a toda una economía regional. La suspensión de las operaciones de Cargill no solo afecta a los camioneros que perdieron sus principales fuentes de ingresos, sino también a una red de comercios y servicios que depende de la actividad agroindustrial.

La apertura de una mesa de diálogo será clave para evitar que la situación se profundice y para encontrar una salida que permita recuperar la actividad sin que los transportistas deban aceptar condiciones que consideran abusivas.

El futuro del conflicto dependerá de si Cargill y los representantes de los camioneros aceptan avanzar en una instancia formal de negociación. Los trabajadores buscan recuperar sus fuentes de ingresos y revisar el sistema de intermediación, mientras que la continuidad del cierre de la planta podría aumentar el impacto sobre la economía de Arribeños y General Arenales.

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