19/06/2026
La emblemática firma marplatense Textilana, dueña de la marca Mauro Sergio, atraviesa el momento más crítico de su historia. La empresa ingresó en concurso preventivo el 26 de marzo de 2026, acumula una deuda superior a los $5.200 millones y enfrenta un escenario de fuerte retracción del consumo, aumento de las importaciones y caída de la producción textil en Argentina.
La situación genera incertidumbre entre los cerca de 200 trabajadores que aún permanecen en la planta de Mar del Plata, luego de años de reducción de personal y suspensiones.
Los balances de la compañía muestran un deterioro sostenido de su actividad. En el ejercicio cerrado el 30 de septiembre de 2025, Textilana registró ventas por $13.956 millones, un 20% menos que los $17.425 millones obtenidos en el período anterior.
La caída más significativa se produjo en las ventas físicas, que descendieron un 3,1% en 2024 y un 22,4% en 2025. En apenas dos años, la empresa perdió cerca de una cuarta parte de su volumen de producción.
Además, la firma pasó de registrar ganancias por $223 millones a cerrar el último ejercicio con pérdidas cercanas a los $650 millones.
La crisis de Mauro Sergio tuvo consecuencias inmediatas en el empleo. Entre noviembre de 2025 y marzo de 2026, la compañía implementó un esquema de suspensiones que alcanzó a 175 trabajadores, quienes cobraron el 78% de sus salarios.
Según explicó el delegado gremial Mauro Galván, desde la apertura del concurso preventivo no hubo nuevos despidos ni suspensiones, aunque la producción continúa en niveles mínimos.
"Casi no hay producción, a las chicas las hacen retirar temprano", señaló el representante sindical.
En lo que va de 2026, entre 40 y 50 trabajadores dejaron la empresa. La planta que llegó a superar los 800 empleados en 2008 hoy mantiene apenas unos 200 puestos de trabajo.

Trabajadores de la empresa expresan su preocupación por la continuidad de los cerca de 200 puestos de trabajo que aún permanecen activos.
La situación de Textilana refleja la compleja realidad que atraviesa el sector textil argentino.
Según datos de la Fundación Pro Tejer, la producción textil cayó un 33% interanual en febrero de 2026 y entre fines de 2023 y diciembre de 2025 se perdieron más de 20.700 empleos registrados.
Al mismo tiempo, las importaciones de indumentaria crecieron un 185% durante 2025, impulsadas por el avance de plataformas internacionales como Shein y Temu.
Desde el sector advierten que la competencia con productos importados a bajo costo se volvió cada vez más difícil para la industria nacional.
El principal interrogante gira en torno a la capacidad de Textilana para reestructurar su deuda y redefinir su modelo de negocios.
La empresa construyó durante décadas una cadena de producción integrada en Mar del Plata, con hilandería, tejido, tintorería y confección propia, consolidándose como una de las marcas más reconocidas del mercado argentino de sweaters y prendas de punto.
Sin embargo, el temor entre trabajadores y empresarios es que la compañía abandone progresivamente la fabricación local y se transforme en una comercializadora de productos importados.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.