06/01/2026
La situación del Departamento de Asistencia Médico Social Universitario (DAMSU), la obra social del personal de la UNCuyo, atraviesa un escenario crítico marcado por el déficit de financiamiento, la desregulación de la salud y la crisis presupuestaria de las universidades nacionales, lo que ya se traduce en pérdida de puestos de trabajo, faltantes de medicamentos y reducción de servicios.
Según denunciaron trabajadores de la entidad, la combinación de ingresos deficitarios y aumento de costos en el sistema sanitario generó fuertes tensiones internas y creciente incertidumbre laboral. La preocupación se extiende tanto a los empleados como a los afiliados, que comenzaron a registrar demoras, dificultades en la atención y problemas de acceso a la medicación.
Uno de los sectores más afectados es la farmacia de DAMSU, donde se reportan faltantes de medicamentos, largas esperas y limitaciones en la atención diaria. Esta situación impacta de manera directa en los 27.000 afiliados, entre trabajadores de la universidad, sus grupos familiares y jubilados.
El universo de afiliados incluye alrededor de 7.100 empleados activos de la UNCuyo y más de 17.000 personas si se contabilizan los adherentes familiares. Entre los reclamos más frecuentes se encuentran la escasez de médicos internos, la reducción de especialidades disponibles y el pago de coseguros elevados debido a los bajos valores que reconoce la obra social a los prestadores.
La pérdida de médicos es otro de los puntos críticos. Profesionales de distintas especialidades dejaron de atender por los retrasos en los pagos y los honorarios insuficientes, una problemática que se replica en gran parte del sistema de salud. A esto se suman jubilaciones y renuncias que, según denuncian los trabajadores, no fueron reemplazadas por la universidad.
Desde el sindicato ATUNCU, su secretario general Gustavo Timpano precisó que "en lo que va de la actual gestión hubo aproximadamente 45 empleados menos, entre jubilaciones, renuncias y cesantías", en su mayoría médicos, además de personal no docente. También advirtió que la deuda de DAMSU sería sensiblemente superior a la reconocida oficialmente.
Entre las especialidades que registraron renuncias de profesionales se mencionan Psicología, Odontología, Dermatología, Ginecología, Traumatología, Neurología, Nutrición, Clínica Médica y Trabajo Social, entre otras, lo que redujo de manera significativa la atención en consultorios internos.
Desde la Universidad Nacional de Cuyo aseguran que no se cayeron convenios con prestadores externos, aunque reconocen que no se cubrieron los cargos de personal jubilado, lo que generó una sobrecarga laboral y un conflicto sostenido con los trabajadores. La situación se agravó tras la reducción del aporte a DAMSU de agentes con ingresos menores a $400.000, que pasó del 6% al 5% mensual.
La crisis de DAMSU expone el impacto directo del ajuste presupuestario universitario sobre el sistema de salud propio de las casas de estudio y abre interrogantes sobre el futuro de la obra social y la continuidad de los servicios para miles de afiliados.
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