30/07/2026
La empresa Metalfor quedó en el centro de un nuevo conflicto laboral en Argentina tras presentar ante la Secretaría de Trabajo de la Provincia de Córdoba un plan de reconversión que prevé reducir hasta un 30% su plantilla de personal y modificar el perfil productivo de la compañía. La iniciativa fue debatida durante las audiencias por los salarios adeudados a los trabajadores de las plantas de Marcos Juárez y Noetinger.
Según trascendió de las negociaciones, la empresa planteó un esquema de retiros voluntarios y desvinculaciones con indemnizaciones de entre el 65% y el 70% del monto legal, pagaderas en cuotas mensuales. Además, la propuesta contempla la posibilidad de cancelar parte de los montos mediante la entrega de maquinaria, insumos o materiales.
Los representantes de los trabajadores solicitaron un cuarto intermedio para analizar la propuesta junto a las asambleas de base antes de definir una posición. La próxima audiencia será determinante para conocer si existe margen para alcanzar un acuerdo.
La crisis se profundizó luego de los atrasos e interrupciones en el pago de salarios a alrededor de 600 operarios. De acuerdo con lo expuesto durante las audiencias, la situación financiera también incluye cheques rechazados por montos millonarios, mientras la empresa había informado recientemente la obtención de un financiamiento internacional por 50 millones de dólares.

La planta de Metalfor en Córdoba, en el centro de un conflicto laboral por salarios adeudados y un plan de reconversión que pone en riesgo cientos de puestos de trabajo.
Durante las negociaciones, la empresa sostuvo que la pérdida de competitividad derivada de la apertura de importaciones y de la reducción de aranceles a la maquinaria extranjera afectó su actividad. Sobre esa base, propuso abandonar parte de la fabricación tradicional de maquinaria agrícola para concentrarse en la comercialización de repuestos y ampliar servicios destinados a los sectores minero, del litio y de hidrocarburos.
Este cambio implicaría una transformación del perfil histórico de la compañía y una reducción de la actividad industrial en sus plantas cordobesas.
El conflicto genera preocupación en Marcos Juárez y Noetinger por el posible impacto sobre el empleo y la economía regional. La situación también se suma a las dificultades que atraviesan otras empresas del sector de maquinaria agrícola, en un contexto de cambios económicos que afectan a la industria nacional.
Si no prospera un acuerdo en la próxima audiencia, la empresa podría avanzar con las desvinculaciones, mientras los gremios anticipan que evaluarán nuevas medidas de fuerza.
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