El costo de la Canasta Básica Total (CBT) alcanzó en enero los $1.360.000 para un hogar tipo, de acuerdo con los datos difundidos por el INDEC. Ese monto marca el umbral de la línea de pobreza para una familia compuesta por dos adultos y dos menores.
El incremento sostenido de precios continúa presionando sobre los ingresos de los hogares, en un escenario donde los salarios formales no lograron recuperar el terreno perdido frente a la inflación.
Salarios por debajo de los precios
Según los últimos registros oficiales, los salarios del sector registrado -tanto público como privado- finalizaron 2025 casi tres puntos porcentuales por debajo de la inflación acumulada, lo que implica una nueva caída del poder adquisitivo.
El desfasaje entre precios e ingresos impacta especialmente en los rubros de mayor peso en el consumo familiar, como alimentos, servicios y transporte.

Brecha creciente
La evolución de la canasta básica no solo refleja el encarecimiento del costo de vida, sino también la distancia entre el ingreso promedio formal y el monto necesario para no caer bajo la línea de pobreza.
En términos reales, la pérdida del salario implica mayores dificultades para cubrir gastos esenciales, en un contexto económico marcado por ajustes y reordenamientos en distintas áreas.
Paritarias en revisión
Ante este escenario, distintos sectores sindicales plantearon la necesidad de reabrir negociaciones paritarias o activar cláusulas de revisión para evitar un mayor deterioro del ingreso.
La combinación de inflación persistente y recomposición salarial insuficiente vuelve a tensionar el frente laboral y coloca el debate sobre el poder adquisitivo en el centro de la agenda económica.



