10/08/2026
La industria argentina cerró el primer semestre de 2026 con una caída del 2,2% interanual, pese a la mejora registrada durante junio. Los datos oficiales muestran una recuperación parcial de la producción manufacturera, pero también fuertes diferencias entre los distintos sectores, con ramas como textiles y automotrices entre las más afectadas.
El Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero registró en junio una suba del 2% interanual y avanzó 0,9% frente a mayo en términos desestacionalizados. Se trató del segundo mes consecutivo de mejora mensual, aunque el resultado todavía no alcanzó para compensar las caídas acumuladas desde el comienzo del año.
El comportamiento de la industria fue dispar durante junio. Alimentos y bebidas, una de las divisiones de mayor peso dentro del indicador, registró un crecimiento del 6,1% interanual.
También mostraron resultados positivos la refinación de petróleo, los productos químicos y los productos de caucho y plástico, que en conjunto registraron una mejora del 7,1%.
Dentro de este último grupo se destacó la producción farmacéutica, que avanzó un 15,6% interanual, impulsada por una mayor comercialización de medicamentos tanto en el mercado interno como en el exterior.

Textiles e indumentaria acumularon una caída del 17,1% y la industria automotriz retrocedió 10,7% durante el primer semestre.
El panorama es diferente en algunas de las ramas con mayor impacto sobre el empleo industrial. Durante el primer semestre, textiles e indumentaria acumularon una caída del 17,1%, mientras que la industria automotriz retrocedió 10,7%.
Estas dos actividades se encuentran entre las que más contribuyeron a explicar la contracción general de la producción manufacturera entre enero y junio.
También se registró un menor nivel de actividad en el sector de maquinaria y equipo, una categoría que incluye, entre otros rubros, la fabricación de maquinaria agrícola y electrodomésticos.
Los datos de junio muestran una mejora de la actividad manufacturera, pero todavía no permiten hablar de una recuperación generalizada de la industria argentina.
Entre los factores que condicionan una expansión más firme aparecen el enfriamiento del crédito, el bajo nivel de inversión y la falta de una recomposición salarial. Estas variables tienen impacto sobre el consumo y, por esa vía, sobre la demanda interna.
La evolución de los próximos meses será clave para determinar si la mejora registrada durante mayo y junio puede consolidarse o si se trata de una recuperación parcial dentro de un año todavía marcado por la contracción.
El dato adquiere especial importancia para el mundo del trabajo debido a que algunas de las ramas que registran las mayores bajas tienen un fuerte peso en la generación de empleo industrial.
Textiles, automotrices y metalmecánicas aparecen así entre los sectores que concentran la atención durante la segunda mitad del año. Una recuperación sostenida de estas actividades será determinante para mejorar los niveles de producción y reducir la presión sobre los puestos de trabajo vinculados a la industria.
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