28/07/2026
La situación de los jóvenes en Argentina vuelve a encender las alarmas. Un estudio realizado por investigadores del Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) concluyó que el 48,9% de los jóvenes argentinos vive en condiciones de vulnerabilidad, mientras que tres de cada diez se encuentran desocupados, en un contexto marcado por la precarización laboral, el deterioro de los ingresos y las dificultades para acceder a oportunidades de formación y empleo.
La investigación se desarrolló entre diciembre de 2025 y enero de 2026, en el marco del Proyecto de Investigación y Desarrollo en Áreas Estratégicas (PIDAE-UBA), e incluyó 1.002 encuestas presenciales realizadas en todo el país, de las cuales el 73% correspondió a jóvenes residentes fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El informe, dirigido por el titular del CBC, Felipe Vega Terra, muestra que el 30,6% de los jóvenes vulnerables está desempleado. Sin embargo, uno de los datos que más preocupa a los investigadores es que solo cuatro de cada diez buscan trabajo de manera activa.
Entre quienes sí tienen empleo, la realidad tampoco resulta alentadora. Siete de cada diez jóvenes trabajan en condiciones informales, principalmente en sectores como comercio, construcción y tareas de cuidado, caracterizados por bajos salarios y escasa estabilidad laboral.
Además, el 78% de los jóvenes ocupados no cuenta con cobertura médica privada ni obra social, reflejando el alto nivel de informalidad que atraviesa el mercado laboral argentino.
El estudio también expone una fuerte relación entre vulnerabilidad social y nivel educativo.
Según los datos relevados:
Para el investigador del CONICET Juan Cruz Esquivel, uno de los responsables del trabajo, el abandono escolar temprano condiciona seriamente las posibilidades de acceder a empleos de calidad, generando trayectorias laborales difíciles de revertir.
Pese a ello, la percepción sobre la importancia de la educación sigue siendo elevada: el 87,5% de los jóvenes considera que estudiar mejoraría su calidad de vida.

Uno de los aspectos destacados del informe es la presencia de un grupo de jóvenes conocidos como "Triple NI", aquellos que ni estudian, ni trabajan, ni buscan empleo.
Aunque representan una proporción menor dentro del universo analizado, los especialistas advierten que se trata del segmento con mayor riesgo de exclusión social.
"Estamos frente a una franja social alejada de toda red de pertenencia, reconocimiento e integración social", sostuvo Juan Cruz Esquivel al presentar los resultados del estudio.
La investigación también analiza las condiciones de vida de los jóvenes argentinos.
Entre los principales datos aparecen:
En paralelo, el deterioro económico también tiene impacto sobre la salud mental.
Más del 70% manifestó sufrir episodios frecuentes de ansiedad o nerviosismo, mientras que la mitad declaró experimentar tristeza persistente, desgano, depresión o problemas para dormir.
Además, tres de cada diez reconocieron dificultades para controlar el consumo de alcohol, cigarrillos u otras sustancias.
Los resultados del estudio reflejan las dificultades que enfrenta una parte importante de la juventud argentina para acceder a empleo formal, completar sus estudios y construir un proyecto de vida estable.
Aunque conseguir un trabajo aparece como el principal objetivo para el 31,9% de los encuestados, seguido por acceder a una vivienda propia (29,8%), los investigadores advierten que la combinación entre desempleo, informalidad laboral, bajos ingresos y problemas de salud mental configura un escenario complejo para una generación que enfrenta crecientes obstáculos para integrarse plenamente al mercado laboral y mejorar su calidad de vida.
Este diagnóstico vuelve a colocar el empleo juvenil, la educación y las políticas de inclusión social entre los principales desafíos económicos y sociales que deberá afrontar Argentina en los próximos años.
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