05/05/2026
La crisis de Lácteos Verónica continúa agravándose y suma un nuevo capítulo dentro del complejo escenario que atraviesa la industria láctea argentina. La compañía, con fuerte presencia en la provincia de Santa Fe, permanece con su actividad prácticamente paralizada y sin regularizar el pago de salarios a sus trabajadores.
Según trascendió, la firma adeuda más de cinco meses de haberes completos a cerca de 700 empleados, además de compromisos vinculados a aguinaldos, aportes sociales y pagos pendientes de retiros voluntarios acordados previamente. En paralelo, sus plantas operan con actividad mínima o directamente sin procesamiento de materia prima desde hace semanas.
A la delicada situación laboral se suma un fuerte deterioro financiero. Registros oficiales indican que la empresa acumula miles de cheques rechazados y obligaciones millonarias con entidades financieras, proveedores y productores lecheros. Solo la deuda con tamberos ascendería a cifras millonarias en dólares, según reportes del sector.
Denuncias por presunto vaciamiento
En medio de este escenario, también crecieron las denuncias de sectores sindicales y políticos sobre un presunto vaciamiento de la compañía. Los cuestionamientos apuntan a la familia propietaria, los Espiñeira, por supuestas maniobras vinculadas al redireccionamiento de recursos y a la creación de estructuras empresariales paralelas.
Uno de los focos de la controversia es Las Becerras S.A., empresa vinculada al mismo grupo empresario y dedicada a la producción tambera. Según denuncias difundidas en el sector, dicha firma habría dejado de abastecer de leche a Lácteos Verónica para comercializar su producción con otras industrias, profundizando así la parálisis operativa de la láctea.
Posible cambio de manos
En este contexto, comenzaron a tomar fuerza versiones sobre una eventual venta de la empresa o el ingreso de nuevos actores para hacerse cargo de parte de la operación. Si bien hasta el momento no hubo confirmaciones oficiales, distintas fuentes del sector sostienen que existen conversaciones informales para evaluar alternativas de continuidad.
Crisis sectorial
La situación de Verónica se suma a otros casos que reflejan el deterioro de la industria láctea nacional. En los últimos meses también se registraron la quiebra de SanCor, reestructuraciones en otras firmas del sector y cierres de plantas en distintas provincias.
Especialistas del mercado advierten que la combinación de caída del consumo, aumento de costos, problemas financieros y reconfiguración empresarial está generando un proceso de fuerte tensión en toda la cadena productiva, con impacto sobre trabajadores, tambos y economías regionales.
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