07/05/2026
La industria cementera atraviesa un escenario de fuerte incertidumbre luego de que Loma Negra confirmara la paralización de su horno principal en la planta L'Amalí, ubicada en la ciudad bonaerense de Olavarría. La decisión se extenderá hasta fines de 2026 y genera alarma tanto entre trabajadores como en sectores vinculados a la construcción y la minería.
Según trascendió, la empresa resolvió detener el funcionamiento del horno debido a la importante acumulación de clínker, material clave para la fabricación de cemento, sumado a la caída sostenida de la demanda en el sector. Desde la compañía señalaron que cuentan con reservas suficientes para continuar abasteciendo el mercado durante varios meses.
La medida golpea a una de las plantas cementeras más importantes del país y profundiza las dudas sobre el futuro de la actividad. El freno operativo no solo afecta la producción de cemento, sino también a áreas relacionadas con la extracción y el transporte de piedra caliza, fundamentales dentro de la cadena productiva.
Desde el gremio AOMA Olavarría, el dirigente Alejandro Santillán vinculó directamente la situación con el freno de la obra pública nacional. El sindicalista sostuvo que la paralización responde al derrumbe de la actividad en la construcción y remarcó que la duración del parate no tiene antecedentes recientes.
Habitualmente, el horno se detiene durante el invierno por tareas de mantenimiento que suelen extenderse entre 30 y 40 días. Sin embargo, esta vez la suspensión será mucho más prolongada, algo que incrementa la preocupación entre los trabajadores y proveedores de la región.
De acuerdo con datos difundidos en el sector, la planta tendría acumuladas más de 700 mil toneladas de clínker fuera de los silos, reflejando el retroceso en el consumo de cemento.
A esto se suma un informe de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland, que registró en abril una caída interanual del 12,7% en los despachos de cemento, consolidando la desaceleración que atraviesa la actividad.
El panorama enciende alertas en toda la industria, especialmente en ciudades donde la producción cementera representa una fuente central de empleo y movimiento económico.
La situación de Loma Negra se suma a una serie de señales de crisis dentro del sector industrial argentino, marcado por cierres de plantas, suspensiones y caída del consumo. En este contexto, trabajadores y gremios advierten sobre el impacto que la retracción económica podría tener en el empleo y en la continuidad de distintas actividades productivas.
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