03/07/2026
Con sede en Marcos Juárez y plantas en Noetinger y en el estado brasileño de Paraná, la compañía intenta reordenar su situación económica mientras atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia.
Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Metalfor mantiene deudas con 23 entidades bancarias por más de $52.000 millones. De ese total, alrededor de $22.000 millones se encuentran en categorías de riesgo que van desde seguimiento especial hasta alto riesgo de insolvencia.
A ello se suman 558 cheques rechazados por un monto superior a los $5.348 millones, de los cuales solo el 11% fue regularizado. El deterioro resulta significativo si se tiene en cuenta que hasta mediados de 2025 la empresa se encontraba en la mejor categoría crediticia.
La crisis también impactó de lleno en la actividad industrial. Durante el primer trimestre de 2026, Metalfor vendió 56 máquinas, frente a las 116 comercializadas en el mismo período del año anterior, lo que representa una caída superior al 50%.
La producción acompañó esa tendencia: pasó de fabricar 86 equipos en el primer trimestre de 2025 a solo 38 unidades en igual período de este año, operando con apenas el 50% de su capacidad instalada.
Actualmente, las negociaciones con la UOM se concentran especialmente en unos 160 trabajadores vinculados a las líneas de producción. Desde el sindicato señalaron que la prioridad es evitar despidos y garantizar la continuidad de la empresa.

Metalfor atraviesa una profunda crisis financiera, con deudas superiores a los $52.000 millones y un Procedimiento Preventivo de Crisis para intentar sostener su actividad.
Referentes del sector sostienen que la situación de Metalfor refleja una problemática más amplia que atraviesa la industria nacional de maquinaria agrícola. Entre los factores que explican la crisis mencionan la caída de las ventas, la mayor competencia de equipos importados, la acumulación de maquinaria usada recibida como parte de pago, la ruptura de la cadena de pagos y la reducción de los márgenes de rentabilidad.
Otro aspecto que preocupa es el atraso en el pago de las cuotas por parte de productores agropecuarios, ya que muchas empresas financian directamente las operaciones de venta, lo que repercute de manera inmediata sobre su liquidez.
El panorama contrasta con el escenario de fines de 2025, cuando Metalfor obtuvo un financiamiento de 50 millones de dólares otorgado por la United States International Development Finance Corporation (DFC), organismo de desarrollo del Gobierno de Estados Unidos.
Ese préstamo, concedido a ocho años de plazo y con dos años de gracia para el pago del capital, había sido presentado como una muestra de confianza internacional en la empresa. Sin embargo, pocos meses después, la firma enfrenta atrasos salariales, un elevado endeudamiento bancario y la necesidad de recurrir al Procedimiento Preventivo de Crisis para intentar sostener su actividad.
El caso genera preocupación en toda la industria metalmecánica vinculada al agro. Diversos relevamientos indican que numerosas fábricas operan actualmente entre el 40% y el 50% de su capacidad instalada, mientras aumentan las suspensiones, las reestructuraciones y las negociaciones gremiales para evitar despidos.
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