07/04/2026
La decisión de Autopistas Urbanas S.A. (AUSA) de avanzar con el despido de cinco empleados de las áreas técnicas generó un conflicto con representantes sindicales, que cuestionan la medida por considerar que contradice compromisos asumidos durante el proceso de modernización del sistema de peajes.
Según planteó el Sindicato de Empleados de Comercio, las desvinculaciones afectarían a trabajadores de los sectores de sistemas y electrónica y habrían sido comunicadas a fines de marzo. Desde la organización gremial sostienen que la decisión contradice el acuerdo firmado en 2017 entre la empresa, el gremio y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que establecía mecanismos de reubicación laboral frente a la incorporación de nuevas tecnologías.
Ese entendimiento surgió cuando comenzó la implementación del sistema de peajes electrónicos y sin barreras, conocido como free flow, que reemplaza gradualmente las cabinas tradicionales por sistemas automáticos de cobro.
De acuerdo con la representación sindical, el acuerdo permitió hasta ahora reubicar a más de 550 trabajadores en distintas áreas de la empresa. Sin embargo, todavía quedarían 57 empleados pendientes de ser reasignados dentro de la estructura laboral.
El delegado gremial Oscar Raynoldi advirtió que la situación genera preocupación por el impacto que podrían tener futuras transformaciones tecnológicas en el empleo. Según explicó, el concepto central del acuerdo era asegurar una "garantía de empleabilidad" para el personal afectado por la modernización del sistema.
En ese marco, el sindicato sostiene que las nuevas desvinculaciones podrían sentar un precedente negativo para el resto de los trabajadores involucrados en el proceso de reconversión.
El conflicto se formalizó el 30 de marzo, cuando la comisión gremial interna informó que la empresa evaluaba avanzar con despidos por razones de reorganización. Tras conocerse la medida, los representantes de los trabajadores presentaron una denuncia ante la Secretaría de Trabajo de la Ciudad para solicitar una instancia de conciliación.
Al día siguiente se elevó un planteo formal de conflicto colectivo, con el objetivo de que la autoridad laboral convoque a una audiencia entre las partes y analice si las decisiones adoptadas se ajustan a lo establecido en el acuerdo firmado años atrás.
Mientras esperan una respuesta oficial, los trabajadores resolvieron iniciar medidas de protesta que incluyeron un paro de actividades y manifestaciones frente a dependencias laborales porteñas.
El caso vuelve a poner en debate el impacto que la automatización y la digitalización pueden tener en distintos sectores de la economía, así como la eficacia de los mecanismos de reconversión laboral diseñados para acompañar esos procesos sin generar pérdida de empleo.
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