30/01/2026
La situación del empleo en la industria metalúrgica vuelve a encender señales de alerta. En las últimas horas, la firma Weg, con planta en la provincia de Córdoba, concretó el despido de más de una veintena de trabajadores, en un escenario marcado por la apertura de importaciones y la retracción de la rentabilidad del sector.
La empresa produce motores destinados a lavarropas, secarropas y otros electrodomésticos, y atraviesa un proceso de ajuste que, según relatan trabajadores afectados, se llevó adelante sin explicaciones formales ni comunicaciones oficiales previas.
Tras conocerse la medida, se activaron reclamos laborales que derivaron en la convocatoria a una reunión en la Secretaría de Trabajo de Córdoba, prevista para los próximos días. El objetivo del encuentro será analizar la situación y evaluar alternativas que permitan frenar nuevos recortes de puestos laborales.
Desde el entorno de los empleados despedidos sostienen que las desvinculaciones no estuvieron acompañadas de causas concretas y se produjeron en un marco de creciente incertidumbre para el conjunto del personal.
No se trata de un hecho aislado. Durante 2024, Weg ya había avanzado con la desvinculación de otros 24 trabajadores. En aquella oportunidad, la compañía vinculó la decisión al impacto de la competencia de productos importados y a las dificultades para sostener la producción local frente a precios más bajos del exterior.
La repetición de estos ajustes refuerza la preocupación en torno a la estabilidad del empleo industrial, especialmente en ramas vinculadas a la fabricación de bienes durables.

El contexto del sector de electrodomésticos presenta una paradoja. Si bien durante 2025 se registró un crecimiento cercano al 25% en las ventas en unidades, ese desempeño estuvo impulsado principalmente por un aumento significativo de las importaciones y una fuerte caída de precios.
De acuerdo con relevamientos privados, los valores de venta retrocedieron tanto en pesos como en dólares, lo que redujo los márgenes de las empresas. En ese escenario, varias firmas cerraron el año con resultados negativos, pese a vender más productos.
La combinación de apertura comercial, presión sobre los precios y rentabilidad limitada continúa afectando a la industria nacional. En este contexto, los despidos en Weg se suman a una serie de señales que advierten sobre el deterioro del empleo en el sector metalúrgico y manufacturero.
Mientras avanzan las gestiones oficiales para abordar el conflicto puntual, crece la inquietud por el impacto que estas condiciones estructurales puedan tener en el corto y mediano plazo sobre el trabajo industrial en Córdoba y en otras provincias.
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