14/05/2026
El conflicto docente en Río Negro atraviesa un momento de máxima tensión luego de que el gobierno provincial convocara a una reunión paritaria con la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UNTER) tras una semana marcada por protestas, medidas de fuerza y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
La convocatoria realizada por la gestión de Alberto Weretilneck incluirá a los trabajadores estatales provinciales y buscará retomar las negociaciones salariales en medio de un clima de fuerte malestar gremial.
Desde la conducción de UNTER confirmaron que participarán de la reunión, aunque cuestionaron la demora oficial en abrir el diálogo y calificaron la convocatoria como "improvisada y tardía".
El gremio viene reclamando mejoras salariales desde principios de año y denunció que los incrementos otorgados por el Ejecutivo provincial fueron definidos de manera unilateral y resultaron insuficientes frente al aumento del costo de vida.
Los docentes sostienen además que existe un deterioro creciente de las condiciones laborales y edilicias en las escuelas públicas de la provincia.
Entre las principales demandas sindicales aparece el pedido de un salario mínimo de dos millones de pesos, la incorporación de sumas no remunerativas al básico y obras urgentes de infraestructura escolar.
Desde el sector docente aseguran que el conflicto excede lo salarial y denuncian un proceso de desinversión en educación pública acompañado por recortes y ajuste presupuestario.
También cuestionaron las políticas de equilibrio fiscal impulsadas tanto por el Gobierno nacional como por administraciones provinciales alineadas con ese esquema económico.
El conflicto escaló durante los primeros días de mayo, cuando los gremios llevaron adelante un paro provincial con movilizaciones en distintos puntos de Río Negro.
Uno de los episodios más tensos ocurrió en el puente que une Cipolletti con Neuquén, donde organizaciones sindicales denunciaron represión por parte de fuerzas de seguridad durante una protesta docente.
Según relataron desde los gremios, durante el operativo se utilizaron gases lacrimógenos y golpes para dispersar la manifestación, algo que generó fuertes críticas de sectores sindicales, sociales y políticos.

Desde UNTER y otros espacios sindicales señalaron que la postura del gobierno provincial replica la política de seguridad impulsada a nivel nacional y denunciaron una "criminalización de la protesta".
En ese contexto, remarcaron que el conflicto educativo continúa abierto y advirtieron que las medidas podrían profundizarse si no hay una propuesta salarial que responda a los reclamos docentes.
La negociación prevista para las próximas horas será clave para determinar si el conflicto logra encaminarse o si la tensión vuelve a escalar en las escuelas rionegrinas.
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