11/08/2026
La crisis de la industria textil argentina sumó un nuevo capítulo con el cierre definitivo de Will Der S.A., conocida comercialmente como Wilder. La empresa dejó de operar en su planta de Las Flores, donde más de 20 familias quedaron afectadas, mientras que en General Pacheco, partido de Tigre, unos 120 trabajadores denunciaron que encontraron los accesos bloqueados y no pudieron ingresar a la fábrica.
La situación generó preocupación entre los trabajadores, que reclaman precisiones sobre su situación laboral y el pago de las sumas adeudadas. Según denunciaron, la empresa todavía no entregó los correspondientes telegramas de despido y comunicó por WhatsApp que el personal se encontraba "suspendido".
El cierre más reciente se produjo en Las Flores, donde Will Der tenía una planta ubicada en el Sector Industrial Planificado, a la vera de la Ruta Nacional 3.
La empresa había reducido progresivamente su cantidad de trabajadores. De acuerdo con la información difundida por autoridades locales, a fines de 2023 contaba con más de 100 operarios y posteriormente fue disminuyendo su dotación hasta llegar al cierre definitivo.
La decisión dejó a más de 20 familias afectadas y fue confirmada por el secretario de Producción de Las Flores, Cristian Chiodini, luego de una reunión mantenida junto al intendente Fabián Blanstein con directivos y delegados de la compañía.
"Es un cierre definitivo, no hay vuelta atrás", afirmó Chiodini, quien señaló que la empresa asumió el compromiso de afrontar el pago de las indemnizaciones.
Desde el municipio de Las Flores lamentaron el cierre de una planta considerada histórica para la actividad industrial local y recordaron que la empresa llegó a confeccionar prendas para representaciones olímpicas nacionales.
Chiodini vinculó el cierre con el contexto que atraviesa la industria textil en Argentina y cuestionó el impacto de las importaciones sobre las empresas del sector.
Según el funcionario, la retracción del consumo interno, el aumento de los costos operativos y la apertura de las importaciones afectan especialmente a las pequeñas y medianas empresas industriales.
El cierre de Will Der se produce así en un escenario de fuerte preocupación por la continuidad de establecimientos y puestos de trabajo vinculados con la producción textil.

La UOCRA mantiene el estado de alerta y movilización ante el reclamo de un plus salarial y la incertidumbre por el vencimiento del contrato entre Techint y Ternium.
El conflicto también alcanzó a la planta de General Pacheco, en el partido de Tigre. Allí, alrededor de 120 trabajadores se presentaron en la fábrica al comenzar la semana y encontraron los accesos bloqueados por personal de seguridad privada.
Los empleados denunciaron que se les impidió ingresar al establecimiento y que no recibieron una comunicación formal sobre su desvinculación.
Según el relato de los trabajadores, la empresa había realizado una reunión el viernes anterior para informar de manera informal sobre el cierre de las instalaciones y pedirles que no concurrieran a trabajar.
Sin embargo, hasta el momento, los trabajadores aseguran que no recibieron los telegramas de despido correspondientes.
En medio de la incertidumbre, los empleados también denunciaron la existencia de salarios y vacaciones adeudadas.
Una de las trabajadoras, identificada como Mirta, relató que al presentarse en la fábrica encontró la entrada cerrada y personal de seguridad en el interior. Otros trabajadores señalaron que la empresa mantiene deudas vinculadas con licencias y haberes.
La situación también afecta a empleados que se encontraban de vacaciones y que recibieron información sobre el cierre de la planta al momento de intentar reincorporarse.
Los trabajadores reclaman conocer cuál será el mecanismo para cobrar las sumas pendientes y las indemnizaciones correspondientes.

Los trabajadores cuestionan la diferencia entre los salarios de la paritaria nacional y los valores que se pagan en otras empresas del cordón industrial.
Frente a la paralización de las actividades, los trabajadores permanecen en estado de asamblea y esperan la intervención del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires.
Además, cuestionaron que la empresa no haya realizado las notificaciones correspondientes a las organizaciones sindicales de la actividad.
El conflicto quedó así abierto en dos frentes: por un lado, el cierre definitivo de la planta de Las Flores y, por otro, la incertidumbre laboral que atraviesan los trabajadores de Pacheco.
El caso de Will Der vuelve a poner en primer plano el impacto de la crisis sobre la industria textil argentina y sus trabajadores. El cierre de la planta de Las Flores y la situación de los 120 empleados de Pacheco generan un nuevo foco de tensión en torno a la continuidad de los puestos de trabajo y al cumplimiento de las obligaciones laborales.
La intervención de las autoridades laborales será clave para determinar cómo continúa el conflicto y qué ocurrirá con los trabajadores afectados, las deudas denunciadas y el pago de las indemnizaciones.
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