Inicio Cultura Regulación estatal
Doblaje argentino: 80 años de trabajo en riesgo por desregulación estatal
El Gobierno avanza en derogar la Ley 23.316 que protege el empleo en doblaje, una industria con miles de actores, locutores y técnicos que vería colapsar sus ingresos si desaparece la norma.

En la ciudad porteña, en los estudios de doblaje, centenares de actores, locutores, traductores y directores de sonido trabajan cada día en una industria que lleva más de ocho décadas cosiendo voces argentinas a películas y series que llegan desde el mundo entero. Pero ese trabajo está en jaque. El Gobierno nacional avanza con un paquete de desregulación que incluye la derogación de la Ley 23.316, la norma que desde 1986 obliga a que todo contenido audiovisual transmitido en televisión sea doblado al español con profesionales locales.
Una ley que generó empleo durante 40 años
La Ley 23.316 no es una capricho regulatorio. Sancionada en 1986, estableció cuotas obligatorias de doblaje: inicialmente un 12,5 por ciento, escalando hasta el 50 por ciento a los tres años. Esas cuotas significaron la creación de miles de puestos de trabajo. Actores egresados de la Asociación Argentina de Actores, locutores del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica, técnicos de sonido, directores de doblaje: toda una cadena productiva. La industria argentina incluso comenzó a exportar su trabajo: participó en el doblaje de series globales como Breaking Bad, The Last of Us y The Walking Dead.
Qué teme el sector si se deroga
Detrás de una película doblada hay un ecosistema entero de trabajo. Traductores que adaptan el diálogo, directores que coordenan la dirección actoral, ingenieros de sonido, editores. Si la norma desaparece, importadores y distribuidores ya no estarán obligados a doblar nada. El contenido llegará en versión original o en doblajes baratos hechos en el exterior. Los profesionales argentinos perderían sus fuentes de ingresos de la noche a la mañana. No es un sector que pueda reconvertirse fácilmente: son años de formación especializada.
El argumento del Gobierno: desregular para que "cobren más"
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, ha impulsado esta medida como parte de su agenda de liberalización de la economía. El argumento oficial: la desregulación permitirá que los artistas negocien directamente sin intermediarios y cobren más de sus derechos. Pero el sector del doblaje no es el mismo que el de los derechos de autor musicales o cinematográficos. Aquí no hay un monopolio de distribución de ganancias: hay una obligación de producción. Sin esa obligación, simplemente no hay producción.
Agosto: la presentación ante Diputados
El 11 de agosto, la Asociación Argentina de Actores y Actrices compareció ante la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, presidida por Lorena Pokoik. Gonzalo Moreno, asesor del área de Doblaje, presentó los fundamentos para defender la Ley 23.316. Su posición fue clara: no se trata de mantener una norma obsoleta, sino de actualizarla. "Una cosa es actualizar y otra muy distinta es creer que no necesitamos ninguna", dijo. Marcelo Xicarts, secretario general del gremio, estuvo presente junto a integrantes del Consejo Integral de la organización.
Una industria federalizada y especializada
El doblaje no es un trabajo concentrado en la Ciudad de Autónoma de Buenos Aires. Actores, locutores, técnicos y estudios operan en todo el territorio. Es una de las pocas industrias culturales que logró cierta federalización genuina, con profesionales trabajando en distintas provincias. La norma protege esa distribución de empleo. Su eliminación concentraría aún más la precariedad: solo subsistirían los grandes centros urbanos, y aun así, con mucho menor volumen de producción.
¿Qué viene ahora?
El anteproyecto de desregulación impulsado por Sturzenegger aún atraviesa revisiones legales en la Casa Rosada antes de ser enviado al Congreso. Eso significa que el debate legislativo aún no comenzó. Los gremios de actores, técnicos escénicos y trabajadores del espectáculo ya alertaron que van a resistir. La batalla no es nueva: hace meses quetrabajadores de la cultura trazan batalla conjunta contra tres leyes derogables, entre ellas la de doblaje. Pero ahora el riesgo es inminente. El Gobierno tiene los números para avanzar con desregulaciones, y la industria del doblaje enfrenta sus semanas más críticas en décadas.
Notas relacionadas

Vigiladores de septiembre: $1.791.600 brutos y la apuesta de UPSRA por recuperar poder

1.600 puestos en riesgo: judiciales paran el 4 de septiembre contra el traspaso a CABA

Río Tercero pide frenar la venta: ATE convoca asamblea urgente en Fabricaciones Militares

Cuando la empresa cierra y los delegados van primero: despidos en dos plantas de Granja Tres Arroyos
Temas relacionados
Comentarios (0)
- Sé el primero en comentar.
