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Vigiladores de septiembre: $1.791.600 brutos y la apuesta de UPSRA por recuperar poder
Con la homologación oficial del acuerdo UPSRA-CAESI, los trabajadores de seguridad privada alcanzarán en septiembre su mayor salario del año. Cómo quedaron las escalas, qué incluyen los nuevos adicionales y cuál es el próximo paso en las negociaciones.

La homologación del acuerdo salarial entre UPSRA y CAESI establece una nueva recomposición para los trabajadores comprendidos en el CCT 507/07, con incrementos escalonados desde julio hasta diciembre de 2026. La medida fue oficializada mediante la Disposición 897/2026 de la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, que homologó el acuerdo y lo incorporó como Anexo X del convenio colectivo. Para los vigiladores de Argentina, septiembre marca un punto de quiebre: es el mes en que la estrategia negociadora de la Unión Personal de Seguridad de la República Argentina (UPSRA) empieza a mostrar resultados concretos tras seis meses de incrementos escalonados en el segundo semestre del año.
Números que hablan: cuánto cobrará un vigilador en septiembre
Para septiembre, el acuerdo establece un salario básico de $1.037.600 para la categoría Vigilador General y Controlador de Admisión y Permanencia General. Pero ese número es solo la base. A este importe se suman distintos conceptos previstos por el convenio: Gratificación extraordinaria no remunerativa: $50.000. Adicional por presentismo: $180.000. Viático: $20.960 por cada día efectivamente trabajado, con una proyección mensual de $524.000. Considerando estos conceptos, la remuneración bruta total proyectada para un Vigilador General alcanza $1.791.600 en septiembre.
El salario creció desde julio ($1.706.800 brutos conformados) a través de incrementos sostenidos mes a mes. Después del incremento de agosto, las escalas volverán a modificarse en septiembre con un aumento del 2,85%, en línea con la estrategia que UPSRA ha sostenido: aumentos progresivos pero consistentes que permitan a los trabajadores recuperar poder adquisitivo en el contexto de una economía que sigue marcando la pauta.
El modelo que eligió UPSRA: paritarias cada seis meses
Se trata de un entendimiento clave para el sector, ya que establece una paritaria semestral, poco habitual en el actual contexto económico, y define una hoja de ruta salarial clara entre enero y junio, combinando aumentos progresivos sobre los salarios básicos con el pago de sumas no remunerativas mensuales y mejoras en adicionales. Esta decisión marca una ruptura con el modelo anual tradicional que dominó antes de 2026.En lugar de cerrar un acuerdo anual y rezar por que no quede desactualizado,UPSRA negocia cada seis meses, lo que le permite reaccionar ante cambios económicos sin esperar doce meses.
La nueva escala salarial rige para el segundo semestre de 2026 y establece que un Vigilador General alcanzará un ingreso inicial de $1.930.000 en diciembre, uno de los más altos de la actividad privada. Como es habitual, logramos superar la inflación estimada para el resto del año, estableciendo que la categoría testigo, Vigilador General, alcance un salario de $1.930.000 en diciembre de 2026.
Los adicionales que hacen la diferencia real
Más allá del básico, el acuerdo incluye capas de componentes salariales que responden a las características específicas del trabajo de seguridad. Incorpora sumas no remunerativas mensuales, mantiene el adicional por presentismo con valores fijos durante todo el semestre y actualiza los viáticos y adicionales específicos de la actividad. Para septiembre, además del presentismo de $180.000 que se mantiene fijo, hay un adicional aeroportuario de $140.600 y ajustes en otros adicionales sectoriales que reconocen la complejidad de las diferentes funciones dentro del sector de seguridad privada.
Lo que diferencia a este acuerdo de negociaciones anteriores es que las sumas no remunerativas no son meros bonos que desaparecen al mes siguiente. El acta paritaria establece nuevas escalas salariales para todas las categorías comprendidas en el Convenio Colectivo de Trabajo 507/07, con incrementos mensuales escalonados desde julio hasta diciembre de 2026. Eso permite que los vigiladores puedan proyectar su ingreso con mayor precisión.
Qué pasa después de septiembre: la carrera hacia fin de año
Para UPSRA, septiembre no es el final de la negociación: es un hito en un camino que se extiende hasta fin de año. Después del incremento de agosto, las escalas volverán a modificarse en septiembre con un aumento del 2,85%, seguido por una suba del 2,16% en octubre, otra del 2,24% en noviembre y un incremento del 4,01% en diciembre. El maior salto ocurre en diciembre, cuando el incremento del 4,01% empuja el básico hacia los $1.085.000 —y el bruto conformado hacia los $1.930.000.
Ese cronograma es deliberado. De acuerdo con el nuevo acuerdo salarial, el salario básico de la categoría Vigilador General tendrá un aumento acumulado del 19,02%, pasando de $911.650 en junio a $1.085.000 en diciembre de 2026. Un acumulado de casi 19 puntos porcentuales en seis meses refleja una decisión política de UPSRA: que sus afiliados cierren el año ganando, no perdiendo. En un contexto dondeel poder adquisitivo sigue siendo la batalla central entre sindicatos y gobierno, el acuerdo de vigiladores funciona como demostración de fuerza.
La pregunta que queda: ¿alcanza para recuperar lo perdido?
Septiembre trae cifras récord para vigiladores, pero el contexto es más complejo. El acuerdo de UPSRA con CAESI permite al gremio mostrar resultados tangibles a sus afiliados, especialmente en un año de disputa interna y desafíos a su representatividad. Sin embargo, los vigiladores llevan años donde la inflación comió buena parte de los salarios ganados en paritarias previas, y aún con estos aumentos, hay un rezago acumulado que ningún trimestre puede recuperar en corto plazo.
Lo que sí muda para septiembre es la capacidad de UPSRA de negociar con previsibilidad. La apuesta por paritarias semestrales —en lugar de los acuerdos anuales que solían vencer rápidamente— permite que cada mes la recomposición sea una realidad liquidable, no una promesa. Para un vigilador que cobra en septiembre, eso es la diferencia entre un aumento que se ve en el recibo y un aumento que se disuelve en cifras de inflación futura.
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