La Asociación Bancaria elevó la presión sobre el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y advirtió que profundizará el conflicto si la audiencia prevista para el 29 de abril en la Secretaría de Trabajo no arroja resultados concretos sobre la continuidad laboral de los trabajadores afectados por el cierre de tesorerías regionales.
El gremio endureció su postura luego del paro nacional de 24 horas realizado en las 21 tesorerías regionales del organismo, una medida que calificó como "contundente" y que se enmarca en el rechazo al plan oficial de cerrar 12 dependencias operativas en distintos puntos del país.
Según denunció la organización sindical, la reestructuración proyectada pone en riesgo al menos 32 puestos de trabajo y genera un impacto que excede a los empleados directamente involucrados, ya que también afectaría a las economías regionales donde actualmente funcionan esas dependencias.
Desde el sindicato sostienen que la decisión del BCRA debilita la presencia territorial del Estado y altera el equilibrio federal en la prestación de servicios financieros estratégicos vinculados a la circulación y administración de efectivo.
Durante la jornada de protesta, trabajadores bancarios realizaron acciones en distintas provincias para visibilizar el reclamo y ratificar el estado de alerta y movilización en todo el sector.
La conducción nacional de La Bancaria, encabezada por Sergio Palazzo y Carlos Cisneros, exige garantías de continuidad laboral para todos los trabajadores alcanzados por la reestructuración y reclama que cualquier modificación operativa contemple condiciones razonables de reubicación o permanencia.
De cara a la audiencia en la Secretaría de Trabajo, el gremio dejó en claro que si no obtiene una respuesta satisfactoria avanzará con una nueva escalada del plan de lucha, en defensa de los puestos de trabajo y contra el achicamiento de la estructura regional del Banco Central.