24/08/2026
Lácteos Verónica se presentó esta semana en concurso preventivo de acreedores ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N°17, en medio de una profunda crisis financiera y productiva. La empresa santafesina acumula un pasivo superior a $15.900 millones, registra más de 2.900 cheques rechazados y mantiene sus plantas de Clason, Lehmann y Suardi prácticamente paralizadas.
La compañía, fundada en 1923 y controlada por la familia Espiñeira, llegó a procesar más de un millón de litros de leche diarios y a emplear directamente a unas 700 personas. Actualmente, los trabajadores atraviesan meses sin cobrar sus salarios y las plantas funcionan con actividad mínima o permanecen detenidas.
El cuadro presentado ante la Justicia expone la magnitud de las dificultades financieras de Lácteos Verónica. Entre sus principales obligaciones figuran unos $4.745 millones de deuda con entidades financieras, entre ellas Banco Galicia, Banco Nación, Banco Macro, Credibel y Catalinas Cooperativa de Crédito.
A esa cifra se agregan más de 2.900 cheques rechazados por aproximadamente $11.200 millones, en una situación que compromete la cadena de pagos con proveedores y acreedores.
La falta de capital de trabajo también impactó directamente sobre la producción. Las tres plantas santafesinas permanecen paralizadas o con una actividad reducida por la falta de recursos y de materia prima.
La crisis también alcanza a los productores tamberos que abastecían a la empresa. Según la información difundida, unos 150 productores reclaman acreencias acumuladas que rondarían los 60 millones de dólares.
En el plano laboral, los aproximadamente 700 trabajadores afectados no perciben sus salarios desde hace meses. Ante la situación, hubo ocupaciones de las plantas y pedidos de asistencia a autoridades provinciales y municipales para afrontar necesidades básicas de alimentación.
La empresa ya había intentado avanzar previamente con un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) que contemplaba la desvinculación de alrededor de 200 empleados, pero esa iniciativa no logró resolver el conflicto.

Cerca de $4.745 millones de deuda con entidades financieras, entre ellas Banco Galicia, Banco Nación, Banco Macro, Credibel y Catalinas Cooperativa de Crédito.
La presentación en concurso preventivo constituye una herramienta judicial destinada a ordenar las obligaciones de la empresa y negociar con sus acreedores para intentar evitar una eventual quiebra.
En paralelo, la cooperativa cordobesa Copalac acordó operar a fasón la planta de Suardi. La medida permitiría generar una ocupación provisoria para unos 30 trabajadores, aunque representa una solución parcial frente a la dimensión de la crisis.
El futuro de la empresa quedará ahora sujeto al proceso ante la Justicia comercial, que deberá resolver la continuidad del trámite concursal.
Lácteos Verónica tuvo durante décadas actividad exportadora hacia Argelia y otros destinos de África y Medio Oriente. Sin embargo, actualmente enfrenta una fuerte caída de su actividad y una situación financiera que compromete la continuidad de sus operaciones.
En Santa Fe, el intendente de Suardi, Leandro Gastaldi, planteó la posibilidad de avanzar hacia una expropiación de las plantas con el objetivo de recuperar su funcionamiento.
Mientras la Justicia analiza la situación, trabajadores, productores y proveedores permanecen a la espera de una salida que permita reactivar la producción y afrontar las deudas acumuladas.¿
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