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De la crisis al cierre: OSAPMER sigue el camino de las obras sociales al borde del colapso
La Obra Social de Agentes de Propaganda Médica de Entre Ríos inició su disolución tras no poder mantener el equilibrio financiero. Más de 14 millones de afiliados viven esta realidad en obras sociales que no cierran, pero pierden sostenibilidad.

No fue un cierre repentino. La Obra Social de Agentes de Propaganda Médica de Entre Ríos (OSAPMER) llevaba años tambaleándose. La Superintendencia de Servicios de Salud dispuso, a través de la Resolución 1525/2026 publicada en el Boletín Oficial, el inicio del proceso de disolución y liquidación de la Obra Social de Agentes de Propaganda Médica de Entre Ríos. Lo llamativo es que hace poco había conseguido lo que parecía imposible: la Superintendencia de Servicios de Salud revirtió la situación de crisis por haber cumplido con el plan presentado oportunamente. Pero no fue suficiente. Las cifras en rojo no perdonan en el sistema de salud sindical.
Para un trabajador o trabajadora afiliado a OSAPMER, esto significa una sola cosa: tenés que irte. Pero no te quedan sin cobertura. La Obra Social deberá informar de la situación a sus beneficiarios, quienes tienen garantizada la continuidad de la cobertura de salud a partir de ejercer el derecho a realizar la opción de cambio a otro Agente. De no hacerlo, será la Superintendencia de Servicios quien asigne una cobertura de similares características.
El triángulo de la insolvencia
La Obra Social alegó que su delicada situación institucional obedece a la merma en su población beneficiaria, la consecuente reducción de aportes y contribuciones, el incremento de los costos de insumos médicos y el deterioro de su situación patrimonial. Es el mismo guión que repiten las obras sociales en crisis: menos gente, menos dinero que entra, y precios médicos que suben sin parar. El sistema no cierra.
La Propaganda Médica entrerriana no fue una excepción. Primero llegó la declaración de crisis formal. Después, el plan de contingencia para salvarse. Y finalmente, la admisión de que la batalla estaba perdida. La propia obra social pidió la disolución ante la Superintendencia, reconociendo lo que los números ya demostraban hace meses.
Quién toma las decisiones ahora
La SSSalud aprobó el inicio del proceso de disolución y liquidación solicitado y determinó que será su Consejo Directivo quien deberá llevarlo adelante o promover la solicitud de quiebra. El Comité de Evaluación y Seguimiento del Procedimiento de Crisis y Liquidación de los Agentes del Seguro de Salud será el responsable de supervisar el proceso de liquidación.
Es decir: la Superintendencia no se retira. Sigue ahí, vigilando cada movimiento. Los directivos de la obra social tienen dos caminos: liquidar los bienes y pagar las deudas de forma ordenada, o ir directo a quiebra si no hay cómo cubrir los pasivos.
Un patrón que se repite
OSAPMER no es un caso aislado. Bajo la administración Milei, el ritmo de intervenciones y liquidaciones en obras sociales sindicales aceleró. La Superintendencia tiene un comité especial dedicado únicamente a gestionar crisis y liquidaciones en el sector. Las causas son estructurales: afiliación cayendo, costos médicos subiéndose, y un sistema financiero que requiere equilibrio permanente para sostenerse.
Lo que diferencia a una obra social que sobrevive de una que cae es, en gran medida, el tamaño de su padrón. Con menos afiliados, menos ingresos. Sin ingresos suficientes, no hay sostenibilidad posible.En Argentina, con 14 millones de afiliados distribuidos entre 211 obras sociales sindicales, la brecha entre lo que se cobra y lo que se gasta es la obsesión permanente de directivos y supervisores.
Qué hace un afiliado ante esto
Si estás afiliado a OSAPMER, tenés derecho a cambiar de obra social en cualquier momento durante este proceso. La ley lo garantiza. La Superintendencia asegura que no habrá interrupciones de cobertura mientras tramitás el cambio. Es responsabilidad tuya actuar rápido: consultá las opciones disponibles en tu sector o actividad, completá el formulario de cambio y presentalo.
No es un trámite complicado, pero tampoco es automático. Si no movés, después de un plazo la Superintendencia te asigna a otra obra social. Mejor no llegar a eso.
El reordenamiento continúa
Esta medida se da en el marco del reordenamiento del sistema de salud que impulsan el Ministerio de Salud y la Superintendencia con el objetivo de alcanzar la sustentabilidad de los Agentes y garantizar servicios de salud de calidad a sus beneficiarios. Es el lenguaje oficial. Desde El Movimiento, lo leemos así: mientras la Superintendencia controla mejor, quedan en el camino las obras sociales que no pueden sostener el ritmo. Y eso tiene nombre: ajuste en el sistema sindical de salud.
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